Sobre su obra

En memoria de Alberto Camacho, isabelino

En memoria de
Alberto Camacho, isabelino,
asesinado por las dictaduras en 1974
 
 
 
 
poema. sin aire. retro
aliento. poco hábil.
verdura. carros de
verdura. bicicleta negra
apabullante. calles
piedras sin historia
nombre o vestimenta.
ropa de luto.
ceremonias. en la funeraria.
otra. bicicleta negra.
impiadosa. flaca esterilada.
esmero. de las bicicletas
carros. con cencerros. resto
del día. sin poema. odioso
idiota ausente
sin regreso.
 
 
(de Pabellón Patrio, serie de relatos íntimos, Yaugurú, 2009) 
 

POESÍA POR TODAS PARTES

Durante el fin de semana la poesía le hizo frente al frío. El Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca llegó a su quinta edición, organizado con el apoyo del Instituto Cultural de Bahía Blanca, la Secretaría de Cultura y Extensión y el Departamento de Humanidades de la Universidad Nacional del Sur, y de diversas instituciones intermedias. La edición 2015 contócon la presencia de destacados poetas de la ciudad, el país y Latinoamérica.

Además, contó con la visita de uno de los poetas argentinos con mayor reconocimiento y trayectoria: el pringlense Arturo Carrera, en la ciudad presentando su obra reunida y fue el encargado de las palabras de apertura del festival.
Las actividades se desarrollaron en las escalinatas de la UNS, la Casa de la Cultura UNS, el Museo del Puerto y el auditorio de la Biblioteca Rivadavia, con la realización de lecturas de poesía, presentaciones de editoriales y libros, así como talleres vinculados a la producción de poesía y a las formas de edición independiente.

Invitados 2015:
Arturo Carrera (Cnel. Pringles) / Rodrigo Quijano (Perú) / Luis Pereira Severo (Uruguay) / Iván Castiblanco Ramírez (Colombia) / Enrique Winter Sepúlveda (Chile) / Camilo Brodsky (Chile) / Mariano Blatt (Ciudad de Buenos AIres) / América Merino (Chile) / Alfredo Jaramillo ( Neuquén) / Marina Yuszczuk (Bahía Blanca) / Sergio de Matteo (La Pampa) / Laura Forchetti (Cnel. Dorrego) / Zenón Deviagge (Coronel Suárez) / Rafael Puelma (Chile) / Mario Ortíz / Marcelo Díaz / Renzo Luna Chima / Nicolás Guglielmetti / Diego Enrique / Helen Tourpaud / Andrea López Kosac / Betsabé González.

https://www.facebook.com/festivaldepoesiabahiablanca/

A Richard Piñeyro, en memoria

poeta y preso político de la
dictadura uruguaya, 1956 – 1998
 
 
“Era un poeta barrial. Hablaba
de los tallarines con tuco, del vino
salpicado de estrellas, de los transparentes, del otoño”
(Luis Bravo)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
estás jodido negro medio negro
las antologías no se ocupan de vos
(el covisunca negro
en mil novescientos ochenta
(esa mujer la beba
el google que no habla de vos piñeyro
richard
negro y tupa tas jodido
(penal de libertad 1973 – 1980
poeta
(ta oscuro el asunto dicen
las antologías no se ocupan de vos
pero sí los torturadores
ellos y los del servicio de 
frontera
(no estás en la antologías pero
me acuerdo del abrazo en la parada del 105
por felipe cardozo
(la tortura negro
ha sido especial para você
la muerte negro medio negro
sólo arregla la mitad de las cosas
de lo otro tendremos que ocuparnos
(qué facil esto de aparecer en las
revistas
ser invitado a los jardines 
fastuosos
(no estás en la lista negro
quizás por carencia de poesía en felipe
cardoso
en los barrios populares
se sabe
hay carencia de poesía.

Darnauchans quería ser como Mazurkiewicz

“Los tiempos se ponen duros
y uno no tiene donde caerse un miércoles de noche.
(…)
Veo las atajadas siempre en blanco y negro.
Paró cien penales dice el periodista.”
Elder Silva
 
Darnauchans quería ser como Mazurkiewicz.
Dice Atilio que
Darnauchans quería ser como Mazurkiewicz.
 
Mazurkiewicz
Sendic
El Viejo Batlle
Alfredo
Héroes Populares.
 
 
Yo quería ser como Antonio Cisneros
Y ser el objetivo de todas las mujeres de Lima.
 
Darnauchans quería ser como Mazurkiewicz
Atilio como Spencer o Joya o como Pedro Virgilio.
Elder no
Elder es de Colonia Lavalleja
No es hincha de Peñarol
Quizás prefiera a Sendic o al viejo
Batlle.
 
Yo quería ser como Antonio Cisneros
Y ser el objetivo de todas las mujeres de Lima.
 
¿Y Cunha, Benavides, con quién habrían soñado esos poetas?
¿Tal vez Víctor Cunha se pensó sindicalista? ¿Apagó la llama de la refinería? ¿Fue esa clase de héroe popular?
Benavides él mismo
héroe popular.
Como Alfredo Sendic Mazurkiewicz Pedro
Virgilio.
 
Yo quería ser como Antonio Cisneros
Y ser el objetivo de todas las mujeres de Lima.

 

 

Sobre Pabellón patrio, Alfredo Fressia

PABELLÓN PATRIO, de Luis Pereira. Ed. Yaugurú, Montevideo, 2009. 78 págs.
 
ESTE ES EL sexto poemario de Luis Pereira (Paso de los Toros, 1956), después de Murallas, 1980, Señales para una mujer, 1985, Memoria del mar, 1988, Poemas de acción y mujeres delgadísimas, 1992, Retrato de mujer azul, 1998, y Manual para seducir poetisas, 2004. El lector de este Pabellón patrio se enfrenta a un opus poético de madurez, en el sentido de que el libro se integra a una obra literalmente mayor, vasta, creada diacrónicamente, donde los significados ganan plenitud al considerarse en conjunto. Porque también, releer la obra anterior del poeta, después de este Pabellón…, significa ampliar su lectura, descubrir niveles nuevos de sus temas poéticos, la evolución de sus obsesiones, su recurrencia transfigurada en significado.
Por ejemplo, el libro anterior del poeta hablaba de esos territorios objeto del \»desprecio cultural\», que constituían una buscada patria, o patrias, en plural, que eran llamadas \»minúsculas\», \»inciertas\», \»en la pantalla chica\», \»impropias\», \»ajenas a lo heroico\». Ya se trataba de una poesía que trabajaba con el tono menor, que reivindicaba la contracultura, la poesía que podía asimilarse al video-clip, a los productos de los mass-media, sobre todo de la televisión, los lugares sin prestigio, o los no-lugares de Marc Augé.
Esa patria chica, hecha del material sucio o excluido de la vida, tan de los poetas que Pereira admira -Ferreira Gullar sobre todo, sin excluir a Elder Silva, y a Bukowski- reaparece en este Pabellón, que es patrio en ese sentido de territorio reivindicado. Uno de sus mejores poemas puede abordar el fracaso de un ser signado por la negación, la imposibilidad, y construir así uno de los momentos altos de esta estética: \»¿Quizás fue bailarín en las bailes del Huracán en Frayle Muerto quizás en el Salto Oriental o Bella Unión o en los bailes de Porongos o del Democrático?(…) \».
La poesía de Pereira ya venía trabajando el tema del recuerdo, una especie de pudoroso Ubi sunt que pasaba por la mención de fotos que implicaban el embrión de un relato. Aquí desarrolla el procedimiento, incorporando lo definitivamente perdido al universo de menciones periféricas de esta patria. Aquí se suceden por ejemplo: \»Aguas dulces ¿Mil novecientos ochenta y siete?\», \»Una toma del ochenta y cinco\», \»Me gustaba tu piel/ el 3 de junio de 2000\». El tiempo se fija en imágenes sepia (a veces explícitamente marrones), casi desdibujadas porque el poeta no desarrolla la narración implícita, y pide más bien la participación del lector, que se siente siempre convocado por esta poesía.
De estos poemas se debe destacar el uso de grupos nominales, a veces acumulados, anafóricos en ocasiones, un procedimiento que le ha garantizado buenos frutos a este poeta del \»tiempo perdido\». De hecho, con los años las fronteras del tiempo se desvanecen, todo parece ocurrir sin cesar, y el poeta ha llegado a una edad en que es preciso rendir homenaje a ciertos momentos de felicidad, perdidos para siempre pero también inolvidables: \»avenida italia y bolivia, a unas cuadras de acá (…) yo sólo puedo escribir estas líneas acerca de esa felicidad y narrar pequeñas historias relativas al asunto\».
Finalmente, en esta obra de madurez no podía faltar la conciencia de integrar una generación y el homenaje a sus poetas cercanos. Este gesto tampoco es nuevo en la obra de Pereira, pero cobra en esta obra mayor la dimensión de un tributo. La familia poética de Pereira es vasta porque además de incluir una serie importante de poetas uruguayos y argentinos (el adjetivo \»rioplatense\» sería adecuado en su caso), se deben agregar a los beat \»o la de cierta literatura// yanqui/ Pese a Condoleeza// profundizar en la estética yanqui/ Pensar un poema acerca// del Poder mientras se espera la cajera del/ Centro Comercial/ ´Nunca confíes en un gobernante´/; cosas así (…)\». Y este poeta, a quien \»los inviernos del Río de la Plata/ hoteles/ de poca monta/ música de boleros/ las/ calles que/ invariablemente mueren en/ el/ Río de la Plata\» pueden llevarlo hacia un relato de la norteamericana Lorrie Moore, este poeta, que construyó su obra desde los márgenes y las periferias, surge como un autor central de las letras nacionales, con un acento inconfundible, universal de tan uruguayo.
Alfredo Fressia
 

patrias adoptivas

Este poema es para Laura y Pepe Stevenazzi

patrias adoptivas y otras patrias de nacimiento y otras patrias accidentales y otras patrias del paisaje y otras patrias de la fugacidad y otras patrias que abruman y otras patrias parroquiales y otras patrias con candados y otras patrias ferrocarriles y otras patrias en el medio de la nada patrias escandalosas patrias rojas y otras patrias con sauzales y otras patrias con arenales patrias con embarcaderos patrias con polcas polquísimas marías raqueles apellidos de poca trascendencia otras patrias con ríos miserables espejados ríos con delgadas líneas de poética patrias con honduras profundas piadosas silenciosas barreras o riachos la paciencia del nombrar cuarteles Mangini centenario patrias delgadísimas flaca inexplicable bicicleta y en el medio de la nada los trenes con destino a otras patrias adoptivas al menos esa clase de patria que lleva cualquiera de nosotros bien adentro

Nada que deslumbre

 

2.
nada que deslumbre.
la noche es química perfecta rupestre

urbana
métrica
agonizan

me haces daño
en los film de raimondi los lunes
franceses, es así
:el personaje ama hasta las lágrimas
hasta la torpeza
hasta cometer indecencias
:pero esta ciudad no merece el cine francés
ni siquiera el americano de oliver stone
                            asesinos por naturaleza

:esta es la escena en la que el poeta
escupe con violencia de biógrafo
ensaya la idea del suicidio
o la de dispararle con una de grueso calibre,
en esta ciudad no hay siquiera doncellas,

cualquiera puede ver el desamparo en el rostro de
                        (los que golpean en el piso tercero
yo soy uno de ellos
no sé cuál será el móvil del crimen.