discurso de pereira severo en oportunidad de recibir el premio nacional de literatura el pasado viernes quince de diciembre

señores señoras 
ministra señor director señores del jurado poetas curiosos lavaplatos cuidacoches ujieres público en gral.
debo decir
que me siento satisfecho agradecido anonadado atiborrado enmudecido conmovido
no sabía que tantas y tantos estuvieran deseosos de expresar algo de carinho para este
oriental
unión libre
isabelino
del 56
señores señoras niños niñas dignatarios profesores jueces encargados de estantería alcaldes farmacéuticos otros en gral.
agradezco sus muestras de carinho sus saludos sus congratulaciones no hacen nada mal un par de palmas alguito de aplausos siempre y cuando el papelito no se quede a habitar para siempre el reverso
no es una cosa contraindicada que le digan a uno los viernes que lo quieren (acá copio impunemente a otro poeta)
ah está la larga lista de aquellos y aquellas a las que hay que agradecer
la postal es de santa isabel en mil novecientos setenta y tres
en la toma  el guego yolita yanelli el cabezón lorenzo ricardo rosario maría el carome dalvey edén
ahora sarandí grande la turca diego ruth carmen helen edgard
y peñarol sayago en el setenta y cinco
y la iglesia de la aguada la entrada por la calle quito ademar jorge milka stella
y alejandro elder cecilia el ratón adolfo pancho bertoni enrique aiello rodolfo yahro los cuadernos
y la ujota en mil novecientos setenta y ocho la calle spencer inés las vías del ferrocarril interminables
y la voz del darno tocando sansueña
y elisa y eduardo y raúl y juan y antonia y manuel y mariana y roberto y gabriela y alicia y adriana y manuel
y la calle susviela guarch en mil novecientos ochenta y uno
(la crítica dirá es misterioso insondable íntimo inaccesible las claves son solo personales y a quién le interesa el diario íntimo de alguien que escribe versos)
este es el momento en que el texto avanza con dificultad camino azaroso como la ruta a baygorria o como recuerdo que era la ruta a baygorria
la secuencia prosigue con una escena de invierno del año mil novecientos ochenta y tres
es agosto día veintitrés calle ocho de octubre
y se repite dos años después
y en el ochenta y ocho
hay tiempo para una foto de familia
el texto la construcción del texto del agradecimiento proseguirá después por
poemas de gullar de parra de puig del macu de macedo del gordo víctor
onetti claro siempre
proseguirá con textos de galmés de cardenal de jorge amado
vendrán como es obvio amores desamores encuentros desencuentros triunfos azarosas derrotas derrumbes de toda estantería y ejercicio de borronear diseñar dibujar construir algo donde antes hubo agujero
ustedes deben comprender no es fácil redactar un discurso sin golpes bajos sin lugares comunes con medida cursilería sin copiar demasiado a parra o algún otro poeta
ustedes deben comprender un hombre de mi edad se emociona con facilidad
y a veces olvida nombres escenas circunstancias
igual he sido bastante transparente todo está en la fotografías
igual he sido bastante transparente todo está en los poemas ya publicados
como les dije
oriental
unión libre
isabelino
del 56
de la décima sección de tacuarembó
del barrio del cordón
del inve
amigo de pelaéz de fonseca y di leone y de fernando y de juana lacrazi
agradece
a todos los presentes
sus muestras de carinho
y a los miembros del jurado agradece por supuesto
y a la crítica nacional e internacional
y a los directores de festivales (desde ya expresamente vengo y digo que acepto invitaciones a rosario córdoba santiago y bahía blanca).
agradezco a todos
han sido excesivos pero los entiendo
no es usual que alguien de la décima sección y proveniente de barrios inundables y de nula destreza para el fútbol obtenga un premio nacional
ah quisiera agradecer además
a dos personajes presentes en sala
uno nacido en febrero de este año, otro en julio
permítanme señores críticos profesores licenciados en letras investigadores que omita detalles
¿un premio nacional?
ha sido bueno brindar con ustedes
ya tengo en mi biblioteca la distinción
ya ha sido tomada la fotografía
ahora debo releer a parra quizás las canciones rusas
ese libro me emociona como en el setenta y cuatro
debo releer a puig y a macedo y a gullar
(acá el texto comienza a empantanarse la construcción se hace tediosa la luz de la tarde a través de la ventana se hace más  interesante que proseguir la escritura)
(me adelanto no consideren esto un texto terminado más bien es un borrador pero es importante que agradezca por tanto debo publicarlos como está)
señores señoras no puedo nombrarlos a todos
no puedo agradecerles en persona
vayan entonces estas palabras a modo de retribución
ya sabemos que poca cosa es la poesía
que no sirve para la conquista ni para el incremento salarial ni para el cambio social
los premios
ah
los premios sirven para la vanidad
y para que te saluden los que hasta ayer estaban remisos a hacerlo
o para que el que reparte los platillos del cóctel advierta tu presencia
no es más que eso
al día siguiente todo prosigue su curso
igual como dije
agradezco a todos
sirvamos algo de queso y de malbec y brindemos

por la poesía y los poetas en gral.

de Atilio Duncan Pérez, Macunaíma

Poemas inéditos del libro Ontheroadagain (en el que Pereira es protagonista)  
Atilio Duncan Pérez, Macunaíma
 
 
 
 
 
\»y si soñamos, es con realidades\»
 
Juan Cunha
 
 
City light books
 
 
\»No importa lo lejos que vayas
no importa de donde vengas
No vayas a esperar la marea
en una habitación sin sombras\»
 
 
 
 
 
 
en una Van imposible
hemos dejado atrás
la Gran Vía de la Desolación
y somos un coro de poetas
aullando en el desierto
Elder Silva Rivero
– de Colonia Lavalleja,
Salto oriental-
es un tico- tico
saltando en el asiento trasero
Víctor Israel Cunha
– de Tacuarembo,
si te parece-
va ceñudo contra la mala poesía
pero bien dispuesto
a intrigas asaltos y aventuras
Luis Pereira Severo
– de Santa Isabel de Paso de los Toros-
el más negro de todos
esta entrompado conmigo
porque no lo incluí
en el primer intento
\» ¿ dónde había que sacar el ticket
para ir?
me quede agitando desde el alambrado
pero fuera de juego\»
rezonga Pereira
\» que conste que ahora voy
bajo protesta\»
pero aquí vamos de nuevo
-ontheroadagain-
por la ruta perdedora
tras el apóstol Lawrence Ferlinghetti
conduce Elbio Rodríguez Barilari
– de los confines de Malvin-
que conoce el terreno y la memoria
y además le gusta conducir
en los parlantes del auto suena el Darno
– Eduardo para nosotros-
flasheando unos versos cantados
que nos vuelven otros
mil años mejores
– \» City Lights Books\»
dice Elder
\» es como Las Vegas
la ciudad Esmeralda
de la poesía
para nosotros cinco\»
– \» Lo de las Vegas me gusta\»
dice Víctor Israel
\» al fin y acabo
el mundo es un paño verde
y en el fondo
todos somos un poco jugadores
además está bueno
 
hacer algunas trampas\».
 
 
Pushkin
 
Alexander Pushkin
tenía la convicción de que el hombre
no es un diablo ni un ángel
comento
en la tertulia del camino
Pushkin insisto
era bisnieto de un príncipe etíope
por lo cual Pereira y yo
somos parientes suyos
\» el hombre es un embutido
con alas
dijo Benavides\»
– tercia Elder Silva-
\» de qué diablos
están hablando?\»
-pregunta Víctor Israel-
las sirenas nocturnas
del desierto
suenan lejos del fuego
\» hablamos de Pushkin,
un pariente\»
le digo
\» ¿ a esta hora?
cosa de negros\»
contesta Víctor
y se envuelve en una manta.
…….
 
 
En la caja de música de Mr. Jobs
 
\»sinais dizendo nós
quando não estamos mais\»
            Paulo Leminski
 
en la noche del desierto
el mar terrestre que nos rodea
escuchamos a Juliana Cortés
cantando unos versos de Leminski
poeta curitibano
mirando las brasas
Luis Pereira dice por lo bajo
como si le hablara al oído
de Paulo:
\» que lo pario, poeta\»
estrellas fugaces ovnis aerolitos
y el fósforo de huesos sepulcrales
hacen juegos de luces
en la negrura de la noche
del más negro de todos
que repite cavilando
mientras toma el mate
de los desvelados:
\» que lo pario\».
 
 
 
…………………
 
On
 
Este ciclo de poemas relata las (posibles)peripecias de un viaje de cinco urubeatniks, desde Chicago a San Francisco, para encontrarse con Lawrence Ferlinghetti, poeta y editor de City Lights Books.

 

Para los puristas, los beatos de los cenáculos literarios y los habitantes de los conventillos del sur, es posible que estos poemas resulten bizarros o dislocados como un motociclista estrellado contra un muro.

 

( Bob Dylan choco su moto en los 60 y se quebró vértebras del cuello, no es extraño que choque un conductor poco diestro como yo)

 

Otros quizás puedan considerarlos ingenuos e inútiles como \» un ramo de flores enviado por correo al inventor de los jardines\», como decía Carlos Drummond de Andrade.

 

Para los cinco, Elbio Barilari, Elder Silva Rivero, Atilio Pérez da Cunha, Luis Pereira Severo y Víctor Cunha, estos poemas se parecen a los sueños en barra de los muchachos de las esquinas.

 

También a los que tuvimos alguna vez,  cuando éramos Fabla y aún creíamos que un día el destino del arte y la cultura estaría en manos de honrados y eficientes gestores culturales y no de burócratas, comisarios, figurones y alpinistas de ascensor.